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Camarón de Surco

( 2008/11/25 )

Los pobres le nombran a los fríjoles azufrados los camarones de surco, importantes en la dieta de los nayaritas, desde chiquitos a los seis meses ya nos están dando caldito de fríjoles con burritas de masa de maíz, la morisqueta es otro de los alimentos de los infantes rurales, el atolito de arroz con leche, como dicen en mi pueblo es de sustancia, al año los niños ya son de plato completo, se necesitan muchachos adaptados a las faenas agrícolas, que resistan las largas jornadas de trabajo como son las plantaciones, el arranque de fríjol, la misma pizca del maíz, la fuerza se necesita, es la que hace producir los alimentos, por eso nuestras gentes se sienten orgullosos cuando tienen muchos hijos, por eso dicen que están haciendo patria, son los hijos la fuerza de trabajo, los que se cuelgan las fumigadoras para controlar las plagas del cultivo del fríjol, caminar cerca de veinte kilómetros entre los terrenos en las lomas de los surcos, cargando las aspersoras, no es cualquier cosa se necesita resistencia en las piernas, pero existen individuos que caminan los cuarenta kilómetros al día, los guaraches se revientan no aguantan, en estos tiempos de las plantaciones de tabaco y de las hortalizas, es común encontrar a los muchachos aplicando insecticidas fuertes sin ninguna protección, las larvas de las plagas en una noche se comen los cultivos, en la región de las Haciendas las familias se encuentran en las parcelas cuidando y limpiando sus cultivos de tomatillo, son estampas que merecen describirse, donde la familia completa se encuentran trabajando, cuidando sus plantas, dándoles tierra, es de lo más hermoso ver a las madres cargando en sus espaldas a sus críos, con un azadón en sus manos, quitando las malas hierbas, es la verdadera vida del campo, el esfuerzo se compensa con las buenas cosechas que se logran, al mediodía bajo los guamuchilillos ver a la familia alrededor de la hornilla improvisada calentando las tortillas y los camarones de surco, los tacos, y en la noche cenando los tacos paseados, porque los tacos que se llevan al campo, que son los que sobran, en la noche son más sabrosos. Cuando se planta en los surcos se siente que las piernas tiemblan, como se camina agachado, para ir plantando las matitas, es de lo más cansado, no se pueden levantar porque son cuadrillas y le entran parejo, en el regreso el que va plantando se regresa tirando la planta, así es como se reponen del cansancio, es muy difícil que una persona aguante todo el día plantando, se les paga bien a los plantadores porque tienen resistencia, tiene que ser rápido el trabajo porque se secan los surcos, se les va la humedad, en ocasiones la fuente de energía no es suficiente,  se tiene que suplementar la alimentación como son las mieles y dulces, la miel de ingenio es bien vendida en las comunidades rurales, la miel de abeja, son necesarias para reponer de manera rápida la energía de las fuertes jornadas de trabajo. Los fríjoles con su proteína que es de buena calidad, ayudan a los jornaleros agrícolas a mantener su nivel de trabajo, a lo largo de la temporada, las frutas como son las guayabas, los guamúchiles, son importantes sobre todo por su energía, en camarón de surco en la cocina de muchos jornaleros se acompañaban con quesadillas de tecolote, que son los hongos que le salen a los elotes de maíz, que se les conocen como huitlacoches. Solo se cocían con un poco de sal cebolla y ajos y, el producto de color negrusco, se pone en una tortilla de masa y se pone a cocer, con un chile macho, el manjar de los pobres, a reponer las fuerzas disipadas,  las ollas de barro sobre todo las de Ixtlán  son indispensables en las cocinas de las familias de los jornaleros, porque son las que aguantan la lumbre de los leños, los frijoles azufrados están cocidos rápidamente, pero si su cocimiento es en una olla de barro salen más sabrosos, que se antojan a comerlos de la olla, acompañados de queso fresco el de los ranchos, con unas gordas recién echas, con una salsa de jitomates asados, que le dan el toque final a los camarones de surco, si tienen el huerto familiar se acompañan con  cebollitas tiernas y, con unos rabanitos. Para el cáncer de colon, de próstata y la misma diabetes los están recomendando, solo que el consumo percápita de fríjol paso de 22 kilogramos   a 10 lo que quiere decir que la gente esta consumiendo otras cosas, sobre todo alimentos chatarra.

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