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Tromba destruye puesto de mariscos en Tepic

( 2012/08/14 )

Christian Langarica/Crítica.

En el libramiento carretero de Tepic, unos kilómetros antes de llegar al entronque con la autopista que va hacia Guadalajara, se ubica un puesto de mariscos llamado Los Pinos, nombrado así por su propietario, Joel López Huizar, pues hace dieciséis años desde que se estableció ahí para vender cazuelitas de camarón y tostadas de ceviche ya había pinos altos rodeando su negocio. Este lunes, al llegar a las ocho de la mañana a su puesto, para empezar a preparar los mariscos como todos los días, Joel se topó con que uno de los arboles había caído encima de su puesto de mariscos debido a la tromba que se registró la noche del domingo. Las raíces del árbol no resistieron la fuerza del viento y el techo del puesto, no resistió el peso del árbol. Este lunes, Joel no pudo vender mariscos.

Pues llegué, igual que siempre a las ocho y voy viendo todo aplastado. Se vino encima del puesto, mire cómo quedó, ahí está. Le llamé a Protección Civil a ver si me hacen favor de retirarlo, por lo pronto eso hay que hacer, quitarlo de encima. Lo bueno es que fue en la noche y el puesto estaba vacio. Cayó donde pongo las mesas para lo clientes, no creo, no parece que haya perdido cazuelas o trastes, ahorita voy a revisar bien, ya que quiten el tronco, así no entro.

El personal d Protección Civil Estatal llegó minutos después de concluir la entrevista con Joel, revisaron el lugar y comenzaron a retirar el tronco de la lamina aplastada de lo que era el puesto de mariscos Los Pinos, que este lunes, no tuvo servicio a lo clientes. Pues bien dentro de lo que cabe, parece que no perdí mucho, ya revisé y pues voy a arreglar, no hay de otra. Hay que salir adelante. Nada más les pedí a los muchachos que revisen allá porque yo veo se árbol muy seco, si sí está, mejor que se lo echen de una vez, no quiero sorpresas. Por lo pronto ya no vendí hoy pero parece que ya mañana queda.

En dieciséis años vendiendo mariscos en ese punto, es la primera vez que le sucede algo así. Joel se alegra de que la tromba que derribó el árbol se suscitado durante la noche, cuando su puesto estaba vacio, asegura que ya le han tocado muchas tormentas ahí trabajando.

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